Antes de cruzar el umbral, el abismo exige que conozcas las reglas de tu condena.
Lee con atención. Tu firma quedará grabada en piedra eterna.
I. Del alma y su identidad
- Tu ficha es intransferible. El origen que elijas marcará tus fuerzas y tus yerros.
- Cada alma posee un único personaje. No se permite invocar dos veces al mismo nombre.
- El nombre de tu personaje no podrá ofender a otros mortales ni profanar los nombres de los ancianos del juego.
II. De la conducta en el umbral
- Queda prohibida la magia prohibida: trampas, alterar los dados del destino o invocar hechizos ajenos al ritual.
- Trata a los demás con respeto. El acoso y las palabras de veneno son castigados con la expulsión del aquelarre.
- No desveles secretos del ritual fuera del círculo. Lo que ocurre en la partida, permanece en la partida.
III. Del abismo y sus archivos
El abismo guardará tu nombre y la historia de tu personaje para dar vida a la partida.
Toda oscuridad (tu información) está protegida y no será vendida a brujos ajenos.
IV. De la muerte y el final
El maestro del ritual puede exiliar almas que rompan este pacto, sin aviso ni resurrección.
Puedes retirarte cuando lo desees, pero recuerda: el abismo no olvida a los que se fueron.